Es Helleniká un blog dedicado casi por completo al griego antiguo y razonablemente serio. Hoy se rompen ambas tendencias, pues presentamos un pequeño romance en latín.
Pues he sabido recientemente por el correo de una amiga que, al parecer, a George Clooney le hacen mucha gracia las ventosidades, igual que a mí. Algo teníamos que tener en común dos hombres tan guapos.
Sea como fuere, el citado romance me fue transmitido por mi señor padre, cuyo objeto de las mayores risas eran los muy escatológicos gases corporales. Confieso que he heredado de él este tipo de humor. Podría contar muchas anécdotas, pero este blog no es el sitio adecuado para hacerlo. A menudo digo que no hay humor más infantil, más inocente, más ingenuo, más simple y, sobre todo, menos malintencionado que éste. A mí nunca me ha gustado reírme con las caídas, equivocaciones, golpes, etc. de otros, pero los pedos…
Bueno, he aquí el muy noble “Romance del pedo” (los latinistas sabrán disculparme si hay algún error, tengan en cuenta que es esa especie de “latín macarrónico”).
Pedus ventus corruptus est qui transitat per viam merdosam. Aliquando pitat, aliquando tonat, aliquando facit “pim”, “pam”, “plonam”, secumdum culum cuiusque personae. Ab vicibus sonat et ab vicibus non sonat. Quando sonat, facit “pum”; quando non sonat facit “fffffff”.








