Publiqué la información completa sobre este cómic aquí. Creo que puede ser útil consultarla.
1-Reveló a los hombres secretos de los dioses, tras haber compartido mesa con éstos.
3-Sacrificó a su hijo y lo ofreció como comida a los dioses.
Sea como fuere, lo importante de esta historia es su castigo: hambre y sed eternos. Sumergido en una charca y rodeado de árboles frutales, cada vez que intentaba beber, el nivel del agua descendía hasta quedarse la charca seca; cada vez que intentaba comer y acercaba su mano a los frutos, las ramas ascendían alejándose de su alcance. Los castigados en el Tártaro (Ticio, Ixión, las Danaides, Ocnos, Sísifo) se enfrentaban a un suplicio absurdo, repetitivo y, sobre todo, eterno.
F. Labrador Jiménez fue su autor hace más de 20 años, tanto del guión como de los dibujos.


