Cuentos de la jefatura de estudios de un instituto: El inquilino del despacho.
Publicado por Ricardo en 3 marzo, 2008
Leo era un ratoncito lindísimo, de esos a los que nada más verlos se les coge cariño. Vivía en el despacho de la jefatura de estudios-vicedirección. Roía los papeles, se paseaba por todo el despacho como si fueran sus dominios y lo dejaba todo lleno de sus diminutas caquitas. En resumen, era feliz. Y muy escurridizo también. La entrada de su casa era un hueco que dejaba en el suelo una loseta rota, hueco que comunicaría con no sé dónde (creo que con la entrada del insti). Había una persecución contra él que siempre estaba destinada a fracasar. Yo, el jefe de estudios del insti, sentía una grandísima y sincera simpatía por él, incluso le llevaba a escondidas pequeños trocitos de comida que introducía a través del hueco de su casita.
(La casita de Leo en el despacho de jefatura de estudios)

Cuando me encontraba solo, como Leo había cogido cierta confianza conmigo, se dejaba ver porque sabía que yo jamás perturbaría su vida feliz. Pero un día en el que salió a dar un paseo, tranquilo y seguro pues la única presencia humana en el despacho era la mía, un profesor entró atropelladamente en el despacho. Leo se asustó, salió corriendo en busca de su hogar y, con las prisas de la huida, se golpeó fuertemente en la cabeza y murió. Desconsolado por su pérdida, preparé un cartucho a modo de tumba con uno de los folios que a él le gustaba roer, lo introduje en él y lo dejé en la papelera. El espíritu de Leo vive ahora en la Luna y sigue siendo igual de feliz que lo era en vida. Cual héroe mitológico, elevado al firmamento, yo lo he nombrado mascota oficial de este blog. Te echo mucho de menos, amigo.
(Leo descansando plácidamente en la Luna)

Final alternativo: …y lo dejé en la papelera. Pero Leo no había muerto, sólo estaba aturdido por el golpe. Cuando despertó, viéndose dentro de aquel papel, lo mordisqueó rápidamente y escapó. Había comprendido que los seres humanos eran una amenaza para él, así que decidió emigrar. Como era un ratoncito muy culto y había leído a Aristófanes, convenció a un escarabajo pelotero de que lo llevara volando a la Luna, donde, desde entonces, vive feliz. Como también había leído a Luciano, de vez en cuando viaja de la Luna a Tyroneso (la Isla de Queso), para aprovisionarse, y, como le coge de paso, visita Cucópolis de las Nubes y saluda a sus amigos los pájaros. Fin.
Nota del autor: La historia del ratón es real. El final alternativo, para que Chelucana se lo cuente a sus niñas.




Montse escribió
Sólo una palabra: Ternura. Eso es lo que me inspira este post. Un saludo, Montse
Ricardo escribió
Muchas gracias por tu participación, Montse. Si te ha gustado esta anécdota-cuento verídico me alegro mucho. Un abrazo.
santi escribió
En ese despacho suceden historias entrañables entre inquilinos muy simpáticos.
Saludos
Andriu escribió
¡Hay que ver la de cosas que ocurren en una jefatura de estudios!
Mi más sentido pésame y mis felicitaciones por la “mudanza” a wordpress. ¿Explicas en algún sitio el motivo del nuevo blog? Voy a olisnear por ahí a ver si encuentro la respuesta…
Un abrazo.
Ricardo escribió
El motivo fundamental fue la mejora en todas las cuestiones técnicas. Espero haber inaugurado una sección con este relato que cuente las cosas menudas, sin importancia y banales de la jefatura de estudios, que también las hay. Algún día contaré lo de “el quitapenas”, lo de la peli, lo del churro, etc, etc. Si empiezo a rescatar recuerdos gratos debe ser que ya estoy empezando a despedirme un poco…Un abrazo y muchas gracias por el comentario.
Raquel escribió
¡¡Noooooooooooooooooooooooooo!! No cuentes lo del churro, por favor. Sería demasiado… jaja. Un besito.
Ricardo escribió
Creo que lo contaré, sí…jajajajaja. Gracias. Un beso.
chelucana escribió
¡MUUUUAC!
No sabía que los últimos comentarios iban con besos ;-). Este ya lo traía cargado al leer el post, jeje. ¡Me encanta! Ricardo. Y el final alternativo… ¡Uysss…! ¡Qué bueno es! Gracias por dedicárnoslo. ¡Qué ilusión! A mis hijas les encantará. Estoy segura. Entre sus cuentos preferidos están “Historia de Ratones” de Arnold Lobel y, por supuesto, “Frederick” de Leo Lionni. El de tu historia, seguro que era amigo de Frederick. Dime, en sus visitas ¿Te dejó alguna poesía? ¿Viste todos los colores de la primavera? ¿Sentíste el calor de los rayos de sol en el frío invierno?…
Raquel, has añadido emoción al asunto del churro, así es que yo también me apunto a la petición. ¡Que lo cuente! ¡Que lo cuente!
Besos
Ricardo escribió
Muchísimas gracias, Chelucana, por el comentario y por el beso (sobre todo). Me alegro mucho de que te haya gustado, a ver si ahora la gusta a tus niñas.
Sí, Leo conocía a Frederick, eran buenos amigos. Leo decía que no había mayor poesía que un trozo de oloroso queso Camembert. Me recuerdo hace unos 10 años, en Sevilla, un mañana de frío invierno, reconfortado por los rayos de un amable sol en el Parque de María Luisa.
Lo del churro creo que no tengo la vergüenza suficiente para contarlo aquí, en un blog medianamente serio. Si insisten, ya veremos…Un abrazo.
chelucana escribió
Hola, soy Paula. Me gusta mucho tu cuento. Muchas gracias. A mi hermana, Angela, seguro que le encanta. Adios.
Hola, soy Angela. A mi tambien me ha gustado tu cuento y sabes que yo tambieen he escuchado el cuento de frederik y me encanto. muchas gracias ricardo.
(Nota de Chelucana: Ángela lo ha escuchado con la boca completamente abierta al saber que era una historia real y que Leo era amigo de Frederick)
Inma escribió
Hola Ricardo! He leido el cuento y para que yo lea un cuento…. jejeje. Me ha parecido muy bonito, aunque con un final triste y más cuando es real. Ahora aprovecharé en semana santa que vendrá mi sobrino del hierro para contarselo, que a él le encantan los cuentos. Bueno ya me tengo que ir me reclaman por aqui,solo decirle que le mande un correo con las fotos que tengo yo del carnaval. Saludos Inma.
Ricardo escribió
Hola, Paula, hola Ángela, el cuento era para vosotras y me alegro muchísimo de que os haya gustado. Muchas gracias a vosotras por vuestro cariñoso comentario. Besitos.
Chelucana, tus hijas son lindísimas. Quiero tener dos hijas iguales que ellas. Muchas gracias.
Inma, muchas gracias por tu participación y por tu apoyo. Siempre estás ahí. Si el final real te pareció triste quédate con el final alternativo. Tienes que disculparme por no haberte dado las gracias por el envío de las fotos. Me gustaron mucho, serán un bonito recuerdo.
Cuando termino de escribir estas líneas siento una inmensa felicidad: dos niñas han leído el cuento de Leo y ¡me han hecho comentario! La participación de Ángela y Paula le acaba de dar sentido a esta humilde casa. Muchísimas gracias.
Montse escribió
Es verdad, Ángela y Paula son lindísimas, ya se lo dije a Chelucana cuando nos las presentó en el Salón del CIO (por cierto, me gustaba más la foto de las tres juntas).
Con respecto a lo del churro, yo también me uno a la petición, ¡que lo cuente, que lo cuente, que lo cuente! Además, que algo se transparente, sincero y se ocupe de temas de la vida cotidiana no hace que deje de ser serio.
Un saludo para todas/os y un gran achuchón (de esos que les doy a mis sobrinas/os a traición, jajaja) para Paula y Ángela. Además, para grandes y chicos, besos, Montse
Ricardo escribió
Gracias, Montse, te debo un e-mail sobre el asunto que tú ya sabes. A mí también me gustaba más la foto de Chelucana con sus dos niñas, todas con gafas de sol. Si me lo siguen pidiendo voy a tener que contar lo del churro. En fin, ya veremos…Un beso.
Andriu escribió
Pero bueno ¡cuánto se hace de rogar este chico!
Aunque estoy aún algo afónico por la gripe, me úno al carro: ¡qué lo cuente, qué lo cuente!
“Si empiezo a rescatar recuerdos gratos debe ser que ya estoy empezando a despedirme un poco…”
¿Tú también te vas?
Lo del mail de Montse supongo que va de viajes… Insisto: en el puente de mayo está mi casa disponible. ¡Les espero!
chelucana escribió
Bueno, que en esta también llevo gafas ;-) Y las niñas están escondidas tras los libros :-D Es que eso de ser anfitriona de un CIO, requiere más trabajo intelectual y menos turismo. Pero ya, ya nos pondremos de turistas para ir a visitar a Andriu ;-)
Gracias por los comentarios acerca de mis niñas. He engordado unos kilitos leyéndoos.
¡Que lo cuente! ¡QUE LO CUENTE! ¡ Q U E L O C U E N T E !
Carmen escribió
Queridísimo Ricardo, soy tu JEFA y me estoy preocupando ¡¡¡¡Muxo!!! por la importancia que está adquiriendo el tema del churro, como bien sabes la “Jefatura” no deja de tener un tufillo a sacristía y se debe guardar “secreto de Confesión”. Aunque por supuesto el churro era muy tuyo, y usted hace con el “tema” lo que le quiera.
(Ricardo, inter-nos, espero que te comentario aumente el morbo churril)
Besitos
Ricardo escribió
Andriu, Chelucana: lo del churro, ya veremos. No digo ni que sí ni que no. Tal vez lo que haga es que lo cuente personalmente vía e-mail a quien tenga tanta curiosidad. También me llevo planteando un tiempo abrir otro blog sólo de temática personal, dejando este para lo académico y lo didáctico.
Andriu: ya hablaremos lo del puente de mayo, si te parece, junto con Montse.
Chelucana: tres días a dieta y seguro que se te van esos kilitos de nada.
Ricardo escribió
Queridísima Jefa-Carmen-Amiga-Hermana: me acabas de dar la gran alegría del día con tu comentario. Muchísimas gracias. Eres más que bienvenida a tu segunda casa virtual. Te quiero-te quiero-te quiero. Eres la más grande (y no es un chiste fácil…)
Sabes bien que, para ciertas cosas, el secreto de confesión es inviolable. Pero claro, como tú presenciaste la escena del churro en cuestión (quedándote impresionada, como era natural)…a lo mejor deberías contarlo tú, por aquello de la mayor objetividad de quien contempla las cosas como espectador que como actor. Un besazo (qué sorpresa y qué alegría más grande).
CARTA DE LEO A FREDERICK « HELLENIKÁ. RECURSOS DE GRIEGO ANTIGUO escribió
[...] es de algodón que me llevé un día de unas plantas que hay por aquí cerca. A veces me acuerdo de mi casa del instituto, porque allí pasé varios años y porque un ser humano me dejaba comida en la entrada, pero aquí [...]
DOS AÑOS JUNTOS, HELLENIKÁ « HELLENIKÁ. RECURSOS DE GRIEGO ANTIGUO escribió
[...] marzo nos acompaña el ratoncito Leo. En abril acogimos el C.I.O. del que hoy estoy desvinculado injustificadamente. Y el homenaje a mi [...]